El horario de verano durante la Guerra Civil 2

El año 38 no fue menos caótico que el 37 en lo que se refiere a la aplicación del horario de verano en España. Nuevamente es la zona Nacional la que se apresura a llevar a cabo su introducción, y fija el adelanto para la noche del 26 al 27 de marzo, en consonancia con países como Francia, Bélgica o Portugal (recuerdo que Alemania e Italia no llevaron a cabo esta práctica durante estos años). Podemos leer en el BOE de 21 de marzo, ya bajo la firma del Franco y acompañado de los eslóganes que caracterizarían a la dictadura:

Vicepresidencia del Gobierno
Decreto
Considerando la conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos, y las ventajas de diversos órdenes que el adelanto temporal de la hora trae consigo,
DISPONGO:
Artículo primero.- El sábado, veintiséis de marzo, a las veintitrés horas, será adelantada la legal en sesenta minutos.
Artículo segundo.- El sábado, primero de octubre próximo, se restablecerá la hora normal.
[…]Dado en Burgos, a diecinueve de marzo de mil novecientos treinta y ocho.- II Año Triunfal.
FRANCISCO FRANCO
El Vicepresidente del Gobierno,
Francisco Gómez Jordana y Sousa

Más curioso es el adelanto del reloj en la República. En primer lugar, se retrasan de nuevo en la adopción del horario de verano. Se fija la fecha del 2 de abril, una semana después de cuando lo hace la parte sublevada y las naciones mencionadas, pero siete días antes que Londres. Leemos en la Gaceta del 27 de marzo:

PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS
DECRETO
De acuerdo con el Consejo de Ministros y a propuesta de su Presidente,
Vengo a decretar:
Artículo primero. El día dos de Abril próximo a las veintitrés horas, será adelantada la hora legal en sesenta minutos.
Art. segundo. El día dos de Octubre venidero, a las veinticuatro horas, se restablecerá la hora normal.
[…]Dado en Barcelona, a 26 de marzo de 1938.
MANUEL AZAÑA
El Presidente del Consejo de Ministros.
JUAN NEGRÍN LÓPEZ

Pero el acto más llamativo tiene lugar apenas un mes después, cuando la República decide adelantar por segunda vez el reloj, poniéndonos en hora con regiones tan alejadas como Finlandia o Turquía. Aunque así dicho parezca descabellado, no deberíamos llevarnos las manos a la cabeza: precisamente ése es el huso horario que seguimos actualmente en los meses de verano. El doble cambio se ordena sin alegar justificaciones, aunque hay que asumir que viene motivado por lograr un mayor ahorro energético. Así se lee en la Gaceta del 28 de abril:

PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS
ORDEN
Excmo. Sr.: Acordado por Decreto de esta Presidencia de 26 de Marzo último el adelanto de la hora legal y como complemento a lo en él establecido,
Esta Presidencia se ha servido disponer:
Artículo primero. El día 30 del corriente mes de Abril, a las 23 horas, será adelantada la hora legal en sesenta minutos sobre la oficial actualmente establecida por el mencionado Decreto, quedando, en su consecuencia, un adelanto sobre el horario solar de ciento veinte minutos.
[…]Barcelona, 27 de Abril de 1938.
J. NEGRÍN

Llegada la fecha del atraso de la hora, el 2 de octubre, la parte Republicana no retorna a la hora normal, como había establecido en el decreto de 26 de marzo. Sólo tuvo lugar el retraso correspondiente a uno de los dos cambios de hora, con lo cual, en lo que restó de guerra, ambos bandos mantuvieron una diferencia de sesenta minutos. Dice así la Gaceta del 1 de octubre:

[…]Primero. El día 2 de Octubre próximo, a las 24 horas, será retrasada la hora legal en sesenta minutos.
Segundo. Queda subsistente a partir de dicho día y hora, y hasta que otra cosa no se disponga, el adelanto de sesenta minutos sobre el horario normal establecido por Decreto de 26 de de marzo de 1938.[…]

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